Dime con quién andas y te diré quién eres…

Dime con quién andas y te diré quién eres…

¿Cuántas veces has escuchado hablar sobre cómo cambian las personas -ya sea positiva o negativamente- solo por quienes lo rodean? ¿Te has puesto a pensar sobre la influencia que tienen los demás en ti, hasta el punto de analizar quienes son tus amigos, tus colegas y aún más importante sobre quién es tu equipo de trabajo? Si al día de hoy no te lo has preguntado, continúa leyendo, esto es para ti.


Al punto que quiero llegar con este mensaje no es que busques alejarte de todas las personas, sino en cambio que revises con quién sueles pasar más tiempo; qué actividades suelen hacer, pregúntate si esto realmente impacta positivamente tu vida. Tienes que tener presente que aunque lo quieras o no, tu familia, tus amigos, tu pareja pueden influir en tus actitudes, en tus problemas, en tu forma de ser y la más importante, en la consecución de tus objetivos. 


Rodéate de personas exitosas, con ansias de victoria, de cumplir sueños y con pasión para cumplir todo lo que a diario se proponen. Asegúrate de que sean personas que vibren como tú, que se esfuercen hasta conseguirlo, que no abandonen la meta al primer fracaso, que puedas compartir ideas, miedos e incluso tus retos más grandes; piensa en lo que han conseguido y pregúntate cómo hicieron para llegar hasta allí, probablemente sea lo que tú estés buscando.


Aprende todo lo que puedas para hacerlo tú también,  ellos suelen ser ese tipo de personas que no quieren arrastrarte a la cima, sino motivarte a que lleguen juntos, quieren verte triunfar, contagiarte de lo mejor, aún cuando ellos también han pasado por dificultades; son esos de los que tienes que rodearte. Y luego ponte como meta ser uno de ellos, inspira a otros como ellos lo hicieron contigo.


Si en serio quieres ser tan exitoso, no lo hagas solo, muchas veces crees que si compartes ese tip que te costó descubrir y el otro lo utiliza a su favor, piensas que va a ser mucho mejor que tú, o va a avanzar mucho más rápido que tú, pero a veces no se trata de una competencia, el otro también puede ayudar. Y es un hecho, el éxito no se logra de manera individual, las relaciones que tenemos con otros determinan en gran medida los triunfos que podemos llegar a lograr. 


Deja de pensar que el otro es más, o que tú eres menos, entiende que mientras más inteligentes y exitosos son aquellos con los que te rodeas, más rápido te motivas a querer alcanzar ese nivel, no hay porque sentir envidia, aplaude el triunfo del otro, felicítalo, reconoce su esfuerzo y espera tu momento, de seguro lo conseguirás y ellos te apoyarán.  


 


1 comentario

  • Juan Pablo

    Dime con quién andas y te diré que tan exitosa será tu empresa, excelente entrada de blog.


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